Orlando Portalatin, SJ

Ciudad natal
San Juan, Puerto Rico
Provincia
Jesuitas Provincia USA Central y Meridional

«En el ejemplo de Pedro Canisio, los jesuitas demostraron que la persuasión y la comprensión suelen ser más efectivas que la confrontación violenta en tiempos de división. Su enfoque nos recuerda que debemos conectar con los demás con empatía y respeto, incluso cuando surgen desacuerdos.»

Aspectos destacados de su formación jesuita

  1. Pasó un mes recorriendo el Camino Ignaciano, una peregrinación de 640 kilómetros que siguió la ruta que Ignacio de Loyola habría recorrido en 1522 desde su hogar en el País Vasco español hasta la ciudad de Manresa, cerca de Barcelona.
  2. Trabajó durante dos años en el Colegio San Ignacio de Loyola en San Juan, Puerto Rico, enseñando religión y participando en retiros espirituales.
  3. Impartió un curso de liderazgo ignaciano para estudiantes de pregrado en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid.

Tras su ordenación:

Servirá en la Iglesia del Gesù en Miami.

Orlando (segundo desde la izquierda) con sus compañeros jesuitas Conan Rainwater, David Inczauskis y William Manaker, durante sus estudios de filosofía en la Universidad Loyola de Chicago.

Títulos Académicos

Licenciatura en Administración de Empresas en la Universidad de Florida Central; maestría en Psicología Industrial/Organizacional en la Universidad de Florida Central; maestría en Administración de Empresas en la Universidad de Florida Central; maestría en Filosofía Social en la Universidad Loyola de Chicago; licenciatura en Sagrada Teología en la Universidad Pontificia Comillas.

¿Qué parte de la historia jesuita le parece realmente inspiradora?

Un capítulo particularmente inspirador es el papel que desempeñó la Compañía de Jesús en la Reforma Católica del siglo XVI. Una figura clave de este movimiento fue San Pedro Canisio, sacerdote, teólogo y misionero jesuita. En medio de la rápida expansión del protestantismo, Canisio se dedicó a restaurar la fe católica en Alemania, Austria, Suiza y los Países Bajos. Lo que lo distinguió fue su énfasis en el diálogo pacífico y el razonamiento, en lugar de la confrontación o la coerción, una postura que le valió el respeto incluso de sus adversarios. En lugar de recurrir a la hostilidad o la condena, Canisio interactuó con los protestantes con claridad, compasión y humildad, escuchando atentamente sus preocupaciones y respondiendo con consideración.

¿Por qué es esta historia tan inspiradora? En el ejemplo de Pedro Canisio, los jesuitas demostraron que la persuasión y la comprensión suelen ser más efectivas que la confrontación violenta en tiempos de división. Su enfoque nos recuerda que debemos conectar con los demás con empatía y respeto, incluso cuando surgen desacuerdos. La capacidad de Canisio para defender la enseñanza católica, presentándola con razón y sensibilidad, ofrece una poderosa lección para el mundo polarizado de hoy. Demuestra que mantenerse firme en los propios principios no implica desestimar ni menospreciar a los demás, sino que puede fomentar el respeto y el diálogo constructivo. A diferencia de los debates, que a menudo priorizan ganar una discusión, o las confrontaciones que intensifican los conflictos, su enfoque de los desacuerdos a través del diálogo constructivo demostró que se pueden lograr conversaciones significativas y centradas en soluciones.

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